El modelado de mezclas gaussianas es una técnica de aprendizaje automático no supervisado que se utiliza para encontrar patrones en un conjunto de datos. Se basa en el supuesto de que los datos provienen de varias distribuciones gaussianas diferentes, cada una de las cuales representa un grupo o clusters de datos. El objetivo del modelado de mezclas gaussianas es encontrar los parámetros de estas distribuciones gaussianas, incluyendo la media, la varianza y la ponderación de cada una de ellas. Con estos parámetros, se puede determinar a qué cluster pertenece cada punto de datos y, por lo tanto, agrupar los datos en clusters.
El modelado de mezclas gaussianas se utiliza en diversas aplicaciones, como la segmentación de clientes, la clasificación de imágenes y la identificación de anomalías en grandes conjuntos de datos. Una de las ventajas de este enfoque es que es capaz de manejar datos con diferentes estructuras y distribuciones, lo que lo hace útil en situaciones donde los datos son complejos y heterogéneos.