En el aprendizaje automático supervisado, la regresión es una técnica que permite predecir valores continuos de una variable objetivo basándose en una o más variables predictoras. En la regresión lineal, se asume que la relación entre las variables es lineal, es decir, se puede representar mediante una recta en un plano cartesiano.
Sin embargo, en muchos casos la relación entre las variables es no lineal y por lo tanto no puede ser representada mediante una recta. En estos casos, es necesario utilizar modelos de regresión no lineal. Estos modelos permiten capturar relaciones más complejas entre las variables y por lo tanto, mejorar la precisión de las predicciones.
Existen muchos tipos de modelos de regresión no lineal, algunos de los más comunes son:
- Los modelos polinomiales (donde se consideran términos con potencias superiores a uno de las variables).
- Los modelos exponenciales (donde se considera una función exponencial de las variables).
- Los modelos logísticos (donde se utiliza una función sigmoide para modelar la relación entre las variables).
Para estimar los parámetros de estos modelos, se utilizan técnicas de optimización que buscan minimizar el error entre las predicciones del modelo y los valores reales de la variable objetivo en el conjunto de datos de entrenamiento.