En el Aprendizaje por Reforzamiento
En el Aprendizaje por Reforzamiento, un agente aprende a tomar acciones en un ambiente de forma autónoma, maximizando su recompensa a lo largo del tiempo. El agente se enfrenta a un dilema entre tomar una acción que conoce que es buena (explotar) y tomar acciones que no ha probado antes pero que podrían ser aún mejores (explorar). Para resolver este problema, se usan técnicas de exploración y explotación.
Exploración
La exploración se refiere a la toma de decisiones que lleven a conocer nuevas acciones y recompensas. Para ello, el agente puede tratar de buscar nuevas rutas en el espacio de acciones, elegir al azar entre diferentes acciones, o también basarse en modelos de predicción inciertos.
Explotación
Por otro lado, la explotación toma en cuenta lo aprendido anteriormente y toma decisiones basadas en conocimientos previos. Esta técnica busca maximizar las recompensas en base a lo que se ha aprendido previamente.
Equilibrio óptimo
Para encontrar el equilibrio óptimo entre explotar y explorar, se deben usar técnicas que optimicen ambos procesos. Las probabilidades de exploración y explotación dependen de la estrategia y del entorno específico en el que se encuentra el agente. El diseño de estas estrategias y la mejora de las mismas han sido objeto de investigación y desarrollo en Aprendizaje por Reforzamiento.